ALCOHOL Y EMBARAZO: EVITARLO A TODA COSTA.

El alcohol durante el embarazo ha demostrado ser un importante productor de malformaciones congénitas y dificultades de desarrollo cerebral en el feto, alteraciones que pueden manifestarse incluso años más tarde.

El daño que el alcohol hace al cerebro en formación del niño durante su gestación es enorme, disminuyendo el número de neuronas y alterando las conexiones. Este daño está condicionado por la cantidad total de alcohol consumida durante el embarazo, la susceptibilidad personal de la madre y el feto y del momento de mayor consumo, siendo más dañino en los primeros meses (lo que no quiere decir que no sea dañino en los meses siguientes).

Los efectos a largo plazo de la exposición prenatal al alcohol se conocen como síndrome de alcohol fetal (SAF). Los niños nacidos de embarazos expuestos al consumo de alcohol por sus madres durante el embarazo presentan una cabeza de menor tamaño (microcefalia) que indica que su cerebro es también de menor tamaño, unos rasgos faciales especiales con ojos algo separados y labio superior muy fino, indicando que el alcohol dañó la formación también de estructuras faciales, que pueden llegar a extremos de fisura del paladar o labio leponio, y a veces malformaciones internas como malformaciones del corazón.
Desde el nacimiento los niños con SAF pueden presentar dificultades del desarrollo psicomotor, con retraso en sus hitos psicomotrices (se sientan mas tarde, manipulan mas tarde, andan y hablan mas tarde...) así como incluso problemas de relación, de exceso de impulsividad y de trastrono por déficit de atención e hiperactividad.


El problema del síndrome de alcohol fetal en niños adoptados.
Muchos padres que adoptaron hijos en Rusia y otros países de Europa del Este están descubriendo que sus hijos pueden tener SAF, ya que sus madres biológicas eran alcohólicas. Estos niños suelen presentar problemas escolares, microcefalia, impulsividad, hiperactividad y problemas de relación con otros niños y adultos. Las dificultades que estos padres se encuentran son, primero la confirmación diagnóstica, que no tiene una prueba específica que permita confirmarlo por lo que deben ser valorados por expertos en dismorfología o neurología que los ayuden. Adicionalmente tienen que lidiar con un niño con gran impulsividad, con un colegio que no les entiende, con una falta importante de apoyos sociales y terapéuticos y con la gran incertidumbre de qué pasará cuando ellos falten, ya que los niños adoptados no suelen tener hermanos.

En definitiva, grandes dificultades que requieren tiempo, paciencia, ayuda externa y comprensión.


RECUERDA, NI UNA GOTA DE ALCOHOL DURANTE EL EMBARAZO.


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